Bueno, la ranchera habla sobre volver a otro lugar; pero yo me quedo con el inicio del estribillo para ponerle fondo musical al inicio del final de las vacaciones. Porqué el día acaba llegando.
Y, como era previsible, el mundo no se ha acabado a final de Julio. Y sobre el otro tema capital de Julio, el de la reflexión sobre los cambios a poner en marcha, espero que la reflexión haya sido productiva (para quien la haya hecho).
Lo que sí que acostumbro a encontrarme a la vuelta de las vacaciones son pequeños cambios en el espacio de trabajo de las personas con quien voy coincidiendo. Y he de reconocer que ya se ha convertido en una costumbre el intentar localizar esos pequeños cambios. Supongo que me he acostumbrado a ello por la diversidad de cosas que me he ido encontrando.
Y para poner una sonrisa a la vuelta, a continuación una lista con algunas de las cosas que he podido identificar en los últimos años:
Y siempre, en casi todas las conversaciones de reencuentro, la frase “¡Que difícil es volver a empezar!”.
A aquellas personas que ya volvisteis, a las que acabáis de volver y a las que volveréis (lo siento, pero es así), feliz inicio. Y un montón de éxitos en el nuevo curso.
Hola Virgili, bentrobat!
Precisament ahir a la ràdio vaig sentir que no sé quin estudi (ni de qui, ni res…. em sap greu citar una font tan incerta) mostrava que la incidència dé la síndrome post-vacacional era superior a Catalunya que a la resta d’Espanya. Deu ser que, contràriament al què prediquem, els catalans i catalanes no som tan treballadors… En tot cas, no em sembla que tingui cap síndrome (sí una mandra enorme). Però he de confessar que dilluns, de bon matí, em vaig mirar el mirall i em vaig preguntar: vols dir que no valdria més plegar de treballar i dedicar-me a “mis labores”?… I no crec que fos l’única de plantejar-me una cosa així…. Afortunadament, se’m va passar la dèria a mig matí (sort n’hi ha que el seny s’imposa). Sort en tots els bons propòsits!
@Marta Això de la síndrome… no sé. A vegades em sembla que en aquesta societat tenim una facilitat enorme per “malaltitzar” coses que, com el que tu dius, simplement és mandra. Bé, en qualsevol cas, m’alegra que decidissis posposar la decisió de dedicar-te a “tus labores”. Please, no tinguis pressa que faries que els altres sortíssim perdent. Fins aviat.
Bienvenido y gracias por las sonrisas!. Es que en el fondo somos como niños con nuestras golosinas de nostalgia.
Ganas de verte y charlar y compartir “lo difícil que es volver a empezar”
Un abrazo
@odilas Bienvenida! Y ganas también de verte y charlar. A ver si encontramos un momento esta semana. Ánimo con el “volver a empezar”. Hasta prontito.
Este post es buenismo!!! me ha hecho sonreir y verme identificado…
cuando volvemos de vacaciones queremos de alguna manera no perder nuestro espiritu aventurero, salvaje que hemos llevado en vacaciones… pero despues con la corbata y el traje se hace dificil, así que ponemos la piedra, concha, foto, pulsera cerca de nosotros para hacernos recordar.
Lo paradojico es que no aguantaríamos en ese modo aventurero/salvaje durante mucho tiempo ¿o sí?
Un abrazo.
@Pablo Me alegro que te haya gustado y haya conseguido la sonrisa. Gracias por el comentario. Y no sé si aguantaría mucho tiempo en el modo aventurero, aunque creo que si el tiempo entre períodos vacacionales lo vivimos un poco en modo aventurero/salvaje, no existe esa ruptura tan tremenda entre vacaciones y el resto del año. No es fácil conseguirlo, pero siempre es posible encontrar algún momento todos los días donde sentirse Indiana Jones. Salud compañero!
Pues si, las pulseras no están en la mesa , pero pesan en la mano -:). Quizas al final lo mas importane es aceptar que son las pequeñas cosas las que nos hacen sentir vivos. Las risas, los paisajes, los pequeños detalles……es lo que nunca olvidamos. Besos.
@Nekane Es que ir aumentando el número de pulseras en el brazo tiene esa consecuencia: que van pesando
Y es verdad: mucho de nuestra memoria está guardado en cosas pequeñas. Y mejor si las tenemos cerca; también en la mesa de trabajo. Gracias por seguir estando por aquí. Besos.